«El periodismo puede, y debe, echar mano de todos los recursos de la narrativa para crear un destilado, en lo posible, perfecto: la esencia de la esencia de la realidad.»
Una mujer capaz de asesinar a tres amigas poniéndoles cianuro en la taza de té, otra que mató a su hija minutos después de parirla, un mago al que le falta una mano, un grupo de rock cuyo integrante más famoso tiene síndrome de Down, un lustrabotas que acabó convirtiéndose en una figura imprescindible de la música en Hispanoamérica. Como asegura la autora, no hay nada «más sexy, feroz, desopilante, ambiguo, tétrico o hermoso que la realidad.»
Se me pasó este libro. Tengo que ir a por él.
Frutos extraños
Leila Guerriero
De ella Millás dice que ... construye arquitecturas verbales en las que uno se quedaría a vivir.

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