lunes, 20 de octubre de 2014

Confucio.


"Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes."

El otro día ya lo conté en el rincón (que dicho sea de paso, es el mejor lugar para contar cualquier cosa. El mejor.) Yo ya sé lo que quiero ser de mayor. Sé que ando un poco tarde, pero ya se sabe lo que dice el refranero.

Estoy contenta. Saber lo que vas a hacer ya es un paso grande. Ahora a seguir caminando todos los días. Una profesora nos dijo: No penséis en hacer una montaña grande, pensad en poner cada día una buena piedra. Y que esté bien puesta. Pues eso, que yo ya estoy poniendo piedritas para tener (algún día) mi pequeña montaña desde donde contemplar la vida.

Y hablando de piedras y de vida, he tenido un fin de semana lleno de ambas cosas. Cuatro días (sí, sí, este fin de semana ha tenido cuatro días, empezó el jueves con las chicas más guapas de Amorebieta, las del rincón y terminó ayer por la noche, cogiendo lechugas para la cena.) Y por la mitad, amigos, amigas, hijos e hijas, setos que son pinos, piedras, muchas piedras, tierras, sacas quemadas por culpa de la emoción, cervezas sin alcohol y sidras que no parecen sidras, guantes, agujetas, cariño y algún que otro objeto roto que no viene al cuento, ni de palo.

Ha sido un fin de semana de esos que sientan bien. Aunque te duela la espalda. Lastima, faltó la música y alguna foto para el recuerdo. 

Un beso grande con sabor a verde de pino y limón. mjo

viernes, 17 de octubre de 2014

Tengo cara de viernes.


Cada vez me gustan más. Como las vacaciones de verano. 

Hoy ya apuntaba temprano que iba a ser un día estupendo. He dormido bien, he desayunado muy bien, y he ido a nadar. (Qué bueno es estar en remojo y flotar y no pesar nada y ver la luz a través del agua.) Después he comido un montón de uvas y he visto a una amiga. También he ido a una inmobiliaria, a un herbolario y a una tienda donde me regalan cartón rizado. Qué maravilla.

Me encanta salir sin rumbo fijo e ir haciendo gestiones según vienen a mi memoria (a veces a mí imaginación) y dejar que pasen los ratos sin prisa, sin perderme los detalles de cada conversación. Me chifla charlar con M. en la terraza de su Sukoi, e imaginar que compramos la lonja de la esquina para hacer lo que nos venga en gana. Me encanta. 

Todos los días no son iguales. Pero los viernes tienen algo especial. ¿Será porque la noche anterior he estado con mis amigas del rincón?

Un beso con cara de viernes feliz. mjo

(Nota: Gracias por escuchar mis secretos. Sssssssss.)

jueves, 16 de octubre de 2014

Suele pasar.


Se me ha caído el kiwi en la infusión de tomillo y he descubierto un nuevo sabor de camiseta.

En mi casa los desayunos siempre tienen un  punto surrealista. Mientras uno está aún muerto de sueño, el otro grita por el balcón buenos días a las ventanas cerradas de un barrio dormido. Y yo, despierta desde hace horas me agito ante la imposibilidad de hacer todas esas cosas que haría si no fuera porque no son horas para hacerlas. Y me refiero a poner música, a dibujar, a .. Y en esta tesitura y con una mesa invadida por guerreros, vaqueros y marcianos varios, nos ponemos a desayunar. Hablo y explico las cosas que sueño, las que quiero soñar, las que quiero probar, ... y entre hablo y hablo, la fruta resbala, cae en la taza, y plas! me salpica la cara y la camiseta. Estoy mejor callada.

Empieza el día, ahora toca hacer (poco a poco) realidad los sueños.

Nos vemos hoy, que es jueves. Plan: recomendaciones, proyectos, noticias, ... hay cosillas.

Un beso de colorines. mjo

miércoles, 15 de octubre de 2014

Alain medita sobre el ombligo.


(Con esa frase empieza el libro que más he esperado nunca. Y continua ...)

"Era el mes de junio, el sol asomaba entre las nubes y Alain pasaba lentamente por una calle de París. Observaba a las jovencitas que, todas ellas, enseñaban el ombligo entre el borde del pantalón de cintura baja y la camiseta muy corta. Estaba arrobado; arrobado incluso trastornado: como si el poder de seducción de las jovencitas ya no se concentrara en sus muslos, ni en sus nalgas, ni en sus pechos, sino en ese hoyito redondo situado en mitad de su cuerpo."

La fiesta de la insignificancia. Milan Kundera.

Entiéndeme, creí que no volvería a escribir.

Ya lo tengo entre mis manos. Pequeño, apenas 138 páginas que Le Monde ha elogiado como "La fiesta de la inteligencia." Y todo para mí, que yo lo pedí. 

Un beso. mjo

martes, 14 de octubre de 2014

Esos desconocidos a los que pronto añoraré.


Siempre ocurre lo mismo. Entras en un aula llena de personas a las que no conoces ni te conocen, te sientas donde puedes, ni cerca ni lejos (que sin gafas no ves la pantalla) y miras a tu alrededor, intentas intuir cómo son, como piensan. Nunca aciertas. El que al principio te parece imposible, luego es un encanto, el que nunca habla luego es el más considerado, el graciosillo es realmente gracioso, la seria resulta ser la más dulce de todas y los que te llevan la contraria acaban siendo los que más te ayudan. Ay, esto de aprender, cuanto te ensaña. Doy gracias a la vida (y a la dipu) por estas oportunidades que te brinda para conocer y conocerte, con ayuda de una beca. 

Mañana es él último día y realmente me va a dar pena. He oído tonterías y cosas muy inteligentes, me he reído y (no podía ser de otra manera) he hecho reír, me he sorprendido, asustado, animado y desanimado diecisiete veces al día en este curso que una amiga me acercó (gracias guapa) y que puede ser una buena (y arriesgada) idea para continuar mi vida laboral. A por todas.

Mañana se acaba, sí, y prometeremos estar en contacto. Espero que sea verdad. Y sobre todo, lo que más deseo, es que les vaya bien. (A mi también, claro) 

Un beso grande a mis compis. mjo

(Sí, al oscuro también.)

Amistad.


"-¿De dónde demonios han salido esas flores?
La airada voz de Shirley cambió de golpe el ambiente pacífico de la cocina, donde las dos mujeres desayunaban -como todas las mañanas- tostadas y café con un fondo de música de Schubert. Anna Livia y Kate miraron instintivamente hacia el ramo de flores -un gladiolo, media docena de margaritas de un color indescifrable, un lilium blanco, dos rosas pochas- y luego a su amiga.
-Querida -la voz metálica de Anna Livia parecía haber perdido un para de tonos-, las has mandado tú ..."

La boda de Kate. Marta Rivera de la Cruz.

Si a F. le gustó, no lo pienso dos veces, le hacemos un hueco en el rincón. Lo llevo el jueves, y le echamos un vistazo. 

Un beso impaciente. mjo

(Yo espero a Kundera. Nos separa un pequeño detalle, una etiqueta. Por la tarde, libre. Mio.)

lunes, 13 de octubre de 2014

Cara de boba.


Llevaba meses protestando, refunfuñando y renegando de éste, mi ordenador portátil. Harta de una lentitud escandalosa he decidido telefonear al establecimiento de donde lo saqué y a donde corro ignorante y febril cada vez que falla algo. Como siempre, me han atendido con rapidez y paciencia. ¿Qué le pasa? - Va muy lento. No carga las páginas. No puedo ver vídeos. (Gimoteaba yo en el mostrador) Y por arte de magia, delante de mis ojos, empieza a hacer todo eso que yo hace meses no veía. Increíble, pero cierto. Cara de boba no, cara de muy boba se me ha quedado. Apaga y enciende el Router. Me han dicho. Y obediente yo, me he ido a casa con una sensación que no es fácil describir sin utilizar palabras como tonta, boba, corta, ... etc (Tampoco es cuestión de ensañarse.)

Lo primero que he hecho ha sido comprobar las conexiones y ... ¡bingo! un cable se las veía negras para no verse involucrado en una caída libre de su enchufe correspondiente. Vamos, que estaba suelto, muy suelto. Y claro, hacer de esa manera conexiones, pues no. El pobre, bastante hacía. Mala me siento, por tener así las cuestiones de alimentación de los aparatos que viven a mi servicio. Porque claro, hay otra y es más gorda: tenemos la tele desenchufada (fingiendo avería) desde primeros de agosto. (No explico aquí los motivos, que si no me alargo. Otro día.) Y pienso yo ¿Y si un día los enchufes, ladrones, claves y demás elementos se alían y me toman como prisionera para pedir el fin de las injusticias con las que penan su servil existencia? Ahí sí se lía buena. Horror.

De momento yo ya disfruto del cacharro a pleno rendimiento, como en sus viejos tiempo y la cara de boba ya se me irá pasando con el tiempo. Peor fue aquella vez que llamé a un técnico de lavadoras y ... (esto también, otro día)

Un beso con corriente alterna. mjo

sábado, 11 de octubre de 2014

He encontrado un libro.


"Hélène, Annie y Mathilde acordaron con una chica joven que viniera a buscarnos al colegio y se ocupara de nosotros. Vivía en casa, en la habitación medianera con la nuestra. Se recogía los cabellos negros en un moño muy adusto y sus ojos eran de un verde tan claro que le hacían transparente la mirada. Casi no hablaba. A mi hermano y a mí su silencio y sus ojos diáfanos nos intimidaban. Para nosotros Hélène, Frede e incluso Annie pertenecían al mundo del circo, pero aquella chica callada de tocado moreno y ojos pálidos era un personaje de cuento. La llamábamos Blancanieves."

Pertenece a Reducción de condena. De Patrick Modiano.

Un conocido (sobre todo de Oi) se adelantó y está leyendo el libro que ayer mencioné. Después voy yo.

Un beso de tomate casero (que hoy toca pasta). mjo

viernes, 10 de octubre de 2014

Patrick Modiano


Este señor (tímido hasta decir basta, por lo que leo) francés y que por aquí lo encuentras en Anagrama, ha sido el ganador del Premio Nobel de Literatura de 2014. Leo también, que no hace promoción de sus libros, no viaja y no hace apariciones públicas. Sólo escribe. Y parece que no estaba entre los favoritos. 

Modiano, el Novel de los soñadores. (leo en titulares) La noticia la trajeron las chicas del rincón. Habrá que leer algo ¿no? En el café de la juventud perdida, por ejemplo.

Un beso grande. mjo

Un libro que termina diciendo: Cambiaré.


"Una mañana lluviosa de principios de diciembre, una señora de ochenta y dos años estaba sentada en la sala principal de su casa, en el número 42 de Pepys Road, mirando la calle a través de los visillos de encaje. Se llamaba Petunia Howe y esperaba una furgoneta de reparto de Tesco."

"Petunia no se creía mujer que lo hubiera "visto todo". Pensaba que había tenido una vida limitada y monótona."

Capital. John Lanchester.

Creo sinceramente que a Petunia la habría encantado venir al Rincón. 

Un beso a las futuras abuelas. Cada día estáis más guapas. mjo

miércoles, 8 de octubre de 2014

Ya tenemos piedras.


Para hacer un muro contra los ruidos, para construir una fuente oriental en el jardín de atrás, para decorar la chimenea, para hacer tumbas la noche de los muertos, para una corazón gigante el día de San Valentín, para jugar a la petanca, para relleno de colchones, para drenaje de limoneros, para regalar media docena a los vecinos molestos, para hacer una buena montaña, para calzar los muebles, para ... Se me ocurren mil maneras de utilizar las piedras halladas en tu jardín ¿quién las pondría ahí? Con esto del curso sobre ideas creativas para la empresa ahora me paso el día enumerando posibilidades para las cosas más banales.  Un desbarajuste de cabeza tengo. 

El caso es que ayer, una vez más, me reprendió mi elegante amigo ante mi falta de compromiso para con este querido blog y es que tiene razón, toda la razón. En mi defensa sólo puedo decir que las horas vuelvan, las tareas son muchas y yo soy pequeña y me canso pronto. Un birriecilla.

Hoy ya es miércoles, mañana jueves y tenemos nuestro primer rincón. Ayer empezó el curso de cine. Nos contáis ¿vale? 

Un beso de piedras, musgo y travesaño viejo. mjo


lunes, 6 de octubre de 2014

Filósofo chino.


"El que domina a los otros es fuerte; el que se domina a sí mismo es poderoso."

Lao-tse.

En eso ando. En dominar mis impulsos más barrio bajeros y no dejarme llevar por esa rabia interior que a veces (demasiadas veces) inunda mis venas y me altera a mí entera. Y es que es tan fácil irritarse cuando la persona adversaria dice lo contrario a lo que pensamos. O cuando, al decir algo, la otra persona no quiere escuchar nuestras palabras. Y ¿para qué? si en el fondo la mejor manera de aprender es escuchando y no discutiendo. ¿Y para qué alterar el ánimo, si no añade nada al razonamiento? Una vez leí: "Por cada minuto que permaneces con rabia, pierdes sesenta segundos de paz." Y yo (lo juro) quiero vivir en paz. 

Eso sí, no va a poder ser hoy ni ahora. El vecino de arriba está de obras, y parece como si el techo de mi casa (de mi hogar) se fuera a venir abajo. Escapo. Me alejo del ruido. Y me voy a clase. Espero poder, entre oscuros y discutidores natos, no perder la paciencia, respirar hondo cuando haga falta y no entrar a matar cuando ya nada retenga mi naturaleza guerrera. Deséame suerte.

Un beso de lunes fresco. mjo

viernes, 3 de octubre de 2014

Me han dicho que es de amor.


"Por fin anunciaron su vuelo. ¿Por qué los pasajeros que hacen cola en la puerta de embarque me recuerdan siempre a los muertos que esperan a cruzar en barca el río Estigia, con la tarjeta de embarque en la mano en lugar de una moneda bajo la lengua para Caronte el barquero?"

¡Melisande! ¿Qué son los sueños? Hillel Halkin. 

El amor mueve el mundo. Nos mueve. No te detengas para pensar. Puedes pensar y avanzar a la vez. Y si caminas con compañía, mucho mejor.

El próximo jueves, 9 de octubre, nuestro primer rincón. Otra vez por primera vez. Te espero.

Un beso valiente. mjo

jueves, 2 de octubre de 2014

Sin piedad.


Y sin heridos.

Tela con la frase. Es de 300, la pasaban ayer en alguna cadena de televisión. No la vi, claro. Me quede dormida, como siempre. ¿Qué le voy hacer, si me gusta madrugar? Prefiero levantarme temprano que acostarme tarde. Me cunde más. Ey, que me tengo que ir a clase. Ya te contaré en qué ando liada. De momento no hay nada concreto. Sólo ideas en la cabeza. Ay, si las ideas fueran rentables.

Esta tarde tenemos cita. A las 7. En la puerta del Zelaieta. Para vernos, escucharnos, .. que hace mucho ya que no nos juntamos. Y el próximo jueves 9, empezamos. Sí, el rincón acata de nuevo ... sin piedad (estaba bromeando).

Un beso de jueves contento. mjo

miércoles, 1 de octubre de 2014

Trece.


"¿Cuánto tiempo permanecí sentada en la escalera después de leer la carta? No lo sé, porque estaba hechizada. Las palabras tienen algo especial. En manos expertas, manipuladas con destreza, nos convierten en sus prisioneros. Se enredan en nuestros brazos como tela de araña y en cuanto estamos tan embelesados que no podemos movernos, nos perforan la piel, se infiltran en la sangre, adormecen el pensamiento. Y ya dentro de nosotros ejercer su magia. Cuando, transcurrido un buen rato, finalmente desperté, tan solo puede suponer qué había estado sucediendo en las profundidades de mi inconsciencia. ¿Que me había hecho la carta?"

El cuento número trece. Diane Setterfield.

Me lo han recomendado dos amigas a las que leer apasiona. Voy a por él.

Un beso de día indeciso, y octubre de calendario. mjo

viernes, 26 de septiembre de 2014

A vueltas con lo de siempre.


Hoy he tenido que escuchar que una solución al problema de las cacas de los perros olvidadas en las calles o parques de nuestro pueblo sería poner bozales a las personas que no tienen perro para que se callen o para que no se quejen. Y que no hay que ser tan limpita. (¿¡...!?)

Como ya sabéis, tengo más paciencia que una babosa esperando a una tortuga en la cuesta de Santo Domingo, por lo tanto no le he saltado al cuello, no le he insultado, y me he limitado a pedir al cielo un poco de cerebro para algunos seres humanos. 

También me han dicho que algunas personas deberíamos asumir un aumento de tolerancia ante las nimiedades que nos suponen infelicidad, tales como pisar (sí) caca de perro.

Increíble pero cierto, una vez más la realidad social supera toda ficción cinematográfica y yo, una sencilla ciudadana que está harta de lidiar con zapatillas sucias o ruedas de bicicletas pringadas, se tiene que morder la lengua, sujetar el puño y respirar profundo. Buen rollo.

Estoy aprendiendo mucho ultimamente del ser humano. Bueno, malo y regular. De todo un poco.

Un beso de por fin es viernes y esta noche salimos. mjo