En 1946, en una nota autobiográfica, Janez Benigar se preguntaba si la patria de un hombre -el lugar donde uno se siente en casa, y cuyos colores, paisajes y vientos son la familiar música de la existencia- es la tierra donde viven sus hijos o aquella en la que están enterrados sus padres. Tenía sus razones para hacerse esa pregunta, ya que entre una y otra mediaban un océano y una distancia cultural aún mayor.
Cruz del Sur
Claudio Magris
En Anagrama
Interesante e inteligente. Me pilló en nebulosa mental. Tendré que aplicarme.
Un beso a mi otra vida en Tierra de Fuego. mjo
Nota: Tercer párrafo de la pág 57, y sigue en la 58. Me lo quiero aprender de memoria.

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