Se enamoran de una figura de cartón o de un soldado en miniatura, odian a los niños aunque los lleven en el vientre, abandonan a una mujer pero permanecen prisioneros de ella, vomitan amor y rabia, se autolesionan, traicionan, enferman. Personajes que viven en este libro de Michela Murgia, hecho de historias que se funden las unas en las otras, y de personas marcadas por algún cambio que les obliga a encontrar formas inéditas de supervivencia emocional. A veces por un duelo, una lesión, un despido, una enfermedad, la pérdida de una certeza o de un amor, pero siempre a causa de un cambio en el horizonte que no deja escapatoria y que pulveriza certezas y esperanzas.
Llevo todo el verano esperando
Tre ciotole. Rituali per un anno di crisi
Ha llegado.
Un beso a C, mi amiga leona del alma. mjo
Nota: Murgia escribió este relato –y fue, a la postre, su último libro–.
Otra nota: Gracias Coixet, leímos La acabadora; ahora Tres cuencos
Otra otra nota: Yo quería ir a clases de italiano, pero no va a poder ser. Estudiaré en casa.
