Llegas a un hotel a pasar el fin de semana, la cama es grande y cómoda pero te pasas la noche dando vueltas y no descansas. Alguien dice: Extrañas la cama. En realidad el problema no está en que tu cuerpo esté acostumbrado a una almohada o un colchón. La clave está en el hecho de dormir en un lugar desconocido.
Este fenómeno se conoce como “efecto de la primera noche" y siempre se ha pensado que se debe a que nuestro cerebro nos mantiene alerta por si hubiese algún peligro desconocido en el entorno. Tenía mucho sentido en la prehistoria. No tanto en el siglo XXI y durmiendo en un hotel. Pero ahí sigue. Incordiando.
Cuando dormimos en un lugar desconocido, el cerebro lucha por mantenerse consciente en todo momento. Dormimos a ratos y con un ojo abierto. Al estar en una cama desconocida y no conocer el entorno, podría haber alguna amenaza oculta y debemos estar alerta. Así era antes, y esa información se mantiene en nuestro hipotálamo.
A mí me pasa. Yo fuera de casa ... duermo a cachos. Vigilo por mis chicos, que duermen a pierna suelta sin temor a los leones que pueden atacar durante la noche.
Un beso de me gusta mucho mi cama. mjo

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