José Carlos Ruiz. Una mujer educada.
Eva, cuarenta y tres años, catedrática de Filosofía, madre. Un diagnóstico: cáncer terminal. Esperanza de vida: unos meses. A partir de ese momento, Eva decide centrar todas sus energías en un único propósito: construir el mejor legado posible para su hija, echando mano a dos cosas, la filosofía y su biografía.
Las conversaciones con su cuidador, la historia familiar, la relación con sus amantes o los diarios que guarda desde que tiene nueve años le servirán para dar forma al último libro que escribirá antes de morir y que pretende ser una brújula que ayude a su hija Lucía a orientarse en la vida. A lo largo de esas páginas reflexionará sobre temas como la sinceridad, la culpa, el castigo, o la soledad.
E. incluyó este libro en una publicación mensual. Ahora pasa por algunas manos del rincón. A unas les gustará. Lo recomendarán. A otras no tanto. Así es la relación entre los libros y las personas. Un mundo.
Un beso a la aceptación de la diversidad de manera bidireccional. mjo

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