jueves, 31 de marzo de 2016

Con cita de Italo Calvino



"Más de ochocientos años después, a más de cinco mil kilómetros de distancia, y hace ya más de mil años, una tormenta se cernió como una bomba sobre la ciudad de nuestros antepasados. Sus infancias cayeron al agua y se perdieron, junto con los muelles construidos a base de recuerdos en los que antaño habían comido algodón de azúcar y pizza, o las pasarelas costaneras bajo las cuales se habían escondido del sol estival y habían besado sus primeros labios."

Salman Rushdie. Dos años, ocho meses y veintiocho noches.


Tormenta no, pero llueve bastante. Y debería sentirme (en parte) culpable por ello. Hoy saldrá una viñeta, como cada mes desde hace algún tiempo, y en ella... mejor le echas tú un vistazo.

Un beso gafe. mjo

Nota: Sí, es el autor de Los versos satánicos. Por eso te suena tanto.

Clase magistral


Nosotras vamos. La cita es el martes a las 8 de la tarde en el Zornotza Aretoa. Lara Izagirre y parte del equipo de Un otoño sin Berlín, nos ofrecerán una clase magistral sobre la experiencia de esta película ganadora del Goya a la mejor interpretación femenina. Habrá presentación de DVD, sorpresas, regalos y secretos confesables. 

Nos vemos en el patio de butacas. 

Un beso mañanero y lluvioso. mjo

miércoles, 30 de marzo de 2016

Hace falta tiempo.


Para desayunar, para hacer las camas, para cocinar, para limpiar, para lavar la ropa, para planchar, para ponerse guapa, para salir a comprar. Hace falta tiempo para estar con las amigas, para ir a la peluquería, para pasear, leer o andar en bicicleta. Hace falta tiempo, claro, para charlar, para mirar regalos, para hablar por teléfono. Hace falta tiempo para querer, para inventar, para ordenar. Todo es cuestión de tiempo. Todo lo que necesitamos es tiempo. 

Para hacerlo bien todavía hace falta más tiempo. Porque todo se puede hacer corriendo y mal ... pero no merece la pena. 

Ya sólo me faltan 4 para los 50. Increíble. El tiempo vuela y quiero más. 

Un beso en delantal. mjo

martes, 29 de marzo de 2016

Sin rincón


Este jueves no. No hay. No nos vemos. No leemos. Pero mañana miércoles sí, en Durango. De 6 a 7:30 de la tarde. En la Rebotika. Llevo lista de libros. Y llevo ganas de veros.

Un fragmento ... 

"Su madre y su padre deseaban que aprendiera a leer y a escribir, de modo que Juan iba a la escuela y escuchaba. Abría sus enormes ojos, ponía toda su atención y escuchaba. Nadie sabía a ciencia cierta si aprendía o qué aprendía; pero escuchar, escuchaba, y con más interés que nadie.

Sus maestros quedaron cautivos de su ingenua mirada y su maravilloso arte de unir un silbido a cada enseñanza. Porque, si se trataba de un río, a Juan no le importaba ni dónde nacía, ni su extensión, ni su recorrido, ni dónde desembocaba. Él sólo oía su voz, la voz del río, para cantarla después como solo él sabía: silbando. 

Y si se trataba de los árboles, Juan grababa en su memoria el ondular de las ramas y con su silbido acompañaba esa hermosa danza." 

El silbido de Juan. Lili Ferreirós y Sonja Wimmer.

Un beso de agua. mjo

jueves, 24 de marzo de 2016

Frases frases ...


"Lo imposible también llega, pero tarda un poquito más." Me encanta.

"Pienso, luego .. no me dejan existir." Tela , yo acostumbro a decir: Dudo, luego existo.

"La vida es bella, los feos son ustedes." (Perdón, pero me hizo gracia. Con acento, claaaro)

Hemos encontrado (el flaco y yo) estas y otras frases en muros de piedra navegando por la red.

Un beso de Jueves Santo. mjo

Nota: Otra, otra "Sigue tus sueños, ellos saben el camino." (Qué bien, ya puedo estar tanquila.)

miércoles, 23 de marzo de 2016

Las manos de mi madre


"Hojas blancas, fotocopias, páginas sueltas de periódico. Por las tardes los papeles toman vida propia en la redacción y caen de arriba abajo, como copias de nieve. Pueden quedarse sobre el cenicero lleno de colillas, sobre el vaso de plástico con restos de café, o sobre una foto de archivo de algún político, que alguien dejó olvidada encima de una mesa."

Karmele Jaio. Las manos de mi madre

Las de la mía me dan calor. Yo siempre tengo las manos frías. Ella me agarra mientras me habla y no me suelta hasta que las sabe más templadas. Y a la vez, me dan un poco de paz. Y sueño. Y es su voz, que me mece. El tono. 

Un beso a todas las madres que son hijas, hermanas, tías, abuelas, ... mjo

Plancha hecha


Mientras envío fotos de prensa local, él tararea Dip Purple. Cuando plancho (se lo pido) él me lee (primero en euskera y después en castellano). Cuando le llamo para comer él quiere jugar más y cuando quiero que se vista, él prefiere jugar en el ordenador. Andamos juntos estos días de fiesta. Se acumulan horas ociosas, sin más prisa que la justa y la necesaria para llegar a las pocas obligaciones que nos recuerdan que no vivimos en una isla desierta. Le quiero. Y me gusta. Y aún así a veces siento que me vuelve loca. Se revela, con maneras de gamberro callejero y adolescente, para luego enroscarse en mi cintura y pedir 2 besos más al día. Claro, ahora mismo. Eso nunca se pospone. Tenemos que ir a la capi, pero se está tan bien en casa ...

Un beso en zapatillas de casa. mjo

martes, 22 de marzo de 2016

Pan


"Anna había planeado su entierro cuidadosamente. Fue su amante, jugando con su pecho, quien encontró el trocito de muerte que se la llevaría para siempre un año más tarde. Y ese último años de su existencia, Anna, por fin, cogió las riendas de su vida.

Lo dejó todo escrito en una carta que envió a su hermana Marina días antes de morir. A su entierro sólo asistirían su hija, su marido y una pequeña familia de amigas. Se reunirían en un acantilado de la sierra de Tramontana, en la isla de Mallorca. Leerían las palabras que dejó escritas para todos ellos y juntos tirarían sus cenizas al mar."

Así empieza el libro Pan de limón con semillas de amapola, de la autora Cristinas Campos.

Una de las chicas del rincón lo pidió en la Biblioteca. Hoy lo tengo yo. Y creo que ya sé a quién le va a gustar. Te lo guardo.

Un beso de receta. mjo

lunes, 21 de marzo de 2016

Don Juan de Marco


"Esbelto, joven y lánguido, don Juan de Marzo se hallaba a solas en un dormitorio claramente concebido para el arte de seducir. Lucía un pijama de seda y un antifaz nuevo. Tendido sobre unas sábanas de raso rojas, se veía reflejado en varios espejos. Una pequeña lumbre ardía en la chimenea de mármol, y frente a ella una espléndida piel de lobo cubría una alfombra turca tejida a mano.

Tenía sobre las rodillas una libreta de cuero y un delgado diario sin título. Estaba escribiendo una carta de despedida antes de suicidarse. Sonaban tristes canciones en su equipo de música, cuando lo habitual hubiese sido oír rancheras, tangos, sambas o seductoras arias de óperas italianas."

¿Suena antiguo? Lo es. Vi la película con veintitantos años. Con mi amiga la de los rizos. El otro día pensé que me encantaría verla de nuevo. Casualidades de la vida, hoy el libro se cruza en mi camino. Me lo voy a leer, aunque esté un poco rancio y descatalogado.

Don Juan de Marco. Una novela de Jean Blake White basada en el guión de Jeremy Leven.

Un hospital psiquiátrico en Queens, un doctor a punto de retirarse y un paciente que cambiará su vida. ¿Te acuerdas? Yo, en esta peli, me enamoré para siempre de Johnny Depp, pero no se lo digas a nadie.

Un beso de luna. mjo

domingo, 20 de marzo de 2016

Es domingo


Lo siento. Los domingos, algunos domingos, no escribo, o escribo poco. Tengo el cuerpo vago. Vivo la extraña sensación de que la lista de deberes es muy larga y la amenaza de que no tengo tiempo para todo... me persigue. Yo, para combatir todo esto, me hago la loca. No sé nada. No recuerdo en qué lugar están las cosas. Y no me apetece buscarlas. Para colmo, a río revuelto ganancia de pescadores y mis compañeros se dejan llevar por la misma gravedad que envuelve este domingo cansado. Desastre. 

Bueno, escribo esto y me voy. Me esperan unas fotografías que tienen que ser tomadas.

Un beso de vaga dominguera. mjo

jueves, 17 de marzo de 2016

Me lo han quitado


Me ha mirado con cara dulce. Con esa cara que pone ella de ... pues me lo llevo yo, si nadie lo quiere. Con cara de no tengo prisa, pero si empiezo a leerlo esta noche... mejor, claro. Y yo hacía que no veía esa cara. Yo no la miraba. 

Me he quedado sin Murakami. Así, de un día para otro. Tenerlo, desearlo y despedirme de él. Todo en día y medio. Y no es la primera vez, no. Con su compañera de al lado me ha pasado un montón de veces. Lo tienen bien estudiado. Y yo siempre caigo. He terminado el último, ya no tengo nada que leer, ... y zas! pico el anzuelo y me quedo sin libro. Lo cedo, lo suelto, lo libero, y me conformo con el que nadie quiere; el de la loca, o el del raro, o el del olvidado. 

Nada. A esperar. Me pondré en la cola. En la lista de espera. Lo leeré cuando ya lo hayan leído ellas, las veloces de la cuadrilla. Las que me miran muy bonitas y muy buenas.

Un beso de maestra sin tiza. mjo

Nota: Sabéis que no me importa y que me encanta poder contemplar esa necesidad de leer.

Haruki Murakami


El prólogo ya es casi como el principio de UP, puedes no seguir y ya te llevas algo grande. 

El nacimiento de las novelas escritas en la mesa de la cocina. Prólogo a dos novelas breves.

Escucha la canción del viento y Pinball 1973. Dos obras tempranas que solo se publicaron, en su día, en japonés e inglés.

"Todas las cosas pasan de largo. Nadie puede retenerlas. Así es como vivimos todos nosotros."

Me gusta Murakami, me gusta charlar con I., me gusta mi poncho nuevo, me gusta haber aprendido a pensar que las cosas son como son, a saber que pasan de largo, a querer vivirlas aunque no pueda retenerlas.... y aunque no pueda cambiarlas.

Un beso a la chica del no te vuelvas loco. mjo

Nota: Gracias K. una magnifica recomendación.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Pregunta


¿Si te dieran la historia de tu vida escrita en un libro ... leerías el final?

Un beso curioso. mjo

Nada significativo


A veces ocurre que a una le pasa algo (le duele algo, por ejemplo) y hace la vista gorda. Después ocurre que duele más y ya tiene que confesar el hecho. Inmediatamente llegan las no licenciadas en medicina pero sí en amistad y te aconsejan, con amenazas bien soterradas, que te lo tienes que mirar. Es más, te acusan de dejar que las cosas empeoren por no tomar cartas en el asunto desde el primer momento. Ahí ya te entra una mezcla de miedo y culpa (y también un puntito de vergüenza) que no se te quita hasta que una vez hechas las placas, analíticas o lo que requiera la experta, te dice, mirándote a los ojos, con más cariño que pena: no hay nada significativo, nada.

Entonces piensas, y con razón, que esto es cosa de la edad. Que antes no se notaba el cuerpo (con sus huesos, sus músculos, ..) y ahora te habla cada vez que haces algo un poco fuera de lo normal. Porque digo yo ¿no es extraño que una se rompa la punta de dos dedos de los pies por bailar una noche con una micro-gota de tacón? ¿acaso no es injusto que si el viernes trasnochas por estar con las amigas, el sábado amanezcas con el cuerpo maltrecho y necesites ya de todo el fin de semana para recuperar el sueño? ¿es justo que no puedas correr, jugar o saltar sin temor a un tirón de ligamentos? (Bueno, correr justo yo mucho no he corrido nunca. Más bien nada.) Ay, señor, menos mal que una sabe fingir elegantemente que no hace algunas cosas porque no le apetece y no porque el cuerpo ya no le da. 

Un beso de vieja achacosa. mjo

Nota: Como lea esto M.A. me mata el jueves en el rincón.

martes, 15 de marzo de 2016

Se está bien


Da igual que hablemos del trabajo o de modelitos. No importa si quedamos para tomar algo o nos encontramos en la acera. No hay diferencia en vernos cada día o al de tres meses. Sentimos siempre las mismas cosas: que el tiempo se hace corto, y que estamos muy a gusto. 

Me ha traído unos regalos de esos que me gustan a mí. Un calendario de pared, unas ilustraciones, una carpeta y una bolsa de tela de la editorial en la que trabaja. Es bonito que lleguen esas cosas a sus manos y seguido se acuerde de mí. Muy bonito. 

Sé que acostumbra a leer este blog. Y sé que se apura cuando escribo sobre ella. Tranquila. Nunca escribiré tu nombre. Bueno, a no ser que caiga en mis manos un cuento, libro, álbum, ... tuyo. 

Un beso de admiradora que espera que dibujes una línea cada día. mjo

El recuerdo


"La primera vez que mamá se fue de casa yo acababa de cumplir 6 años, Emma tenía todavía ocho y Silvia, doce. Fue una discusión, una de tantas, o fue quizá la última bocanada de una brisa peligrosamente soterrada de desencuentros, tensiones y enfrentamientos mal evitados que durante un par de semanas nos había barrido como ese viento del sur que, cargado de arena del desierto, se instala en una ciudad, azotándola con su mugre. En casa no había gritos, al menos entre papá y mamá. Ellos "discutían"; nosotros, los niños, "peleábamos".

Un perro. Alejandro Palomas

Esta vez no es el inicio del libro. Es el capítulo número 7. 

Tengo una amiga, (todo el mundo tiene una amiga o un amigo así) con un pie en el matrimonio y otro en el divorcio. Difícil mantener así el equilibrio. Casi imposible. A veces me habla de sus cosas. Y yo escucho. Y en esos momentos, yo siempre pienso: Necesita una brújula. Necesita una brújula.

Un beso de norte. mjo