lunes, 30 de junio de 2014

Hubo más incidencias.


Olvidé mencionar que a R. se le cayó una sustancia pringosa de dudosa procedencia en la manga entera. Sí, la pobre no se quitó el rastro sobre su jersey oscuro en toda la tarde noche. Y a R. (otra R. también con rizos) se le atasco la cosa de los pinchos y el sábado por la noche hizo una confesión que todos dimos por demasiado intima. A M. (lo supimos después) le daban asco los de textura liquida (como a esta que escribe) y algunos se quejaron de que no notaron demasiado el efecto de los Petazetas. Tremendo descontento.

Pero, a pesar de todo, a pesar de las manchas, los ascos y las confesiones deshonrosas, hubo buen rollo, cachondeos varios y recuerdos que enseñan que lo importarte (siempre) es echarse unas risas.

El año que viene más. Pero yo salgo merendada. 

Un beso con sabor a txangurro. mjo

La mujer loca.


"No era capaz de imaginarse la forma de ese algo, tampoco su función, pero enseguida comenzó a fantasear con la idea de que lo tomaba entre sus manos y se lo llevaba a su cuarto y que enseguida se corría la voz de que alguien, una chica modesta, de nombre Julia, empleada en una pescadería de una gran superficie, había hallado una cosa que, sin dejar de ser una cosa, no era un sustantivo. Y soñó que se organizaban colas para ver aquella rareza y que la invitaban a la televisión para que la mostrara al mundo y que todos los canales, excepto aquel en el que ella aparecía con su no-sustantivo, se quedaban aquella noche sin audiencia. Y que por la calle se acercaban a ella y le pedían autógrafos y la abrazaban por haber descubierto al fin un objeto que no era un sustantivo. Y luego le daban el Nobel, no sabía de qué, no tenía ni idea de en qué clase de Nobel podía encajar aquel hallazgo, quizá se tratara de Nobel de nueva creación, un Nobel específico que se entregaría cada vez que alguien aportara al mundo el descubrimiento de una cosa que, sin dejar de ser una cosa, lograba no ser un sustantivo."

La mujer loca. Juan José Millás.

Cuidado con los que dices. Tu cerebro se lo cree todo.

Un beso de lunes nuevo. mjo

sábado, 28 de junio de 2014

Incidencias varias tuvimos.


El mío voló, entre mordisco y mordisco, y fue a parar a la baldosa, entero, entero. El del moletero cayó, por encima de su esposa y (además) se manchó el zapato. El del bar (cuyo nombre nos tuvo intrigados un buen rato) estuvo bien, rico, y al corzo, (por los pelos) no llegamos. Esta fue nuestra relación con el Jan Alai de anoche. Unas amigas (que iban a otro ritmo) ya son expertas. A una de ellas le van a dar un diploma, seguro.

El caso es que hoy es sábado y salimos de nuevo. Una excusa bonita, cumpleaños. Dejo esto, voy a elegir modelo. Llueve. Vestido blanco, botas y chubasquero. ¿Por qué no?

Un beso post-siesta. mjo

viernes, 27 de junio de 2014

Menos expectativas.


Allí donde leí lo de Fomo (envidia cochina de toda la vida) leo también:

"Si bien Schwartz indica que tener una opción es, obviamente, mejor que no tener ninguna, "llega un momento en el que a más posibilidades de elección, peor se sienten las personas." La razón: cuando hay muchas variables, nos esforzamos tanto en tomar la decisión más adecuada que esperamos demasiado de ella. Viene al caso una de las frases más célebres del científico Stephen Hawking: "Cuando las expectativas de uno son reducidas a cero, uno realmente aprecia todo lo que sí tiene"."

Por eso, simplifica. Tu vida (aunque no lo creas) será más fácil. 

Un beso, buenos días, y recuerda: la vida es bella. mjo

jueves, 26 de junio de 2014

No lo esperaba.


El pasado martes, una amiga (la elegancia hecha persona) y una servidora (hice lo que pude por estar a su altura) acudimos puntuales (tras el pintxo y el trago en la Plaza Nueva) a la Biblioteca de Bidebarrieta a conocer in person al autor del libro La mujer loca, que no es otro que Juan José Millás, el mismo que en su día escribió El desorden de tu nombre, Los objetos nos llaman o Lo que sé de los hombrecillos. Sí, ese.

Me sorprendió su voz, nada grave, me sorprendió su imagen, nada pretenciosa y más aún, me sorprendió muchísimo su generoso humor. Nos hizo reír hasta la lágrima. Durante una hora y media. No digo sonreír, no, digo reír a carcajada sonora. Mejor que cualquier terapia. A preguntas bien cortas y sencillas, él contestaba durante media hora con anécdotas y bromas venidas a su cabeza de cualquier punto en el tiempo y en el espacio. Impresionante.

Mi amiga y yo no olvidaremos fácil este encuentro en el que oímos frases como "cuando fuiste mía llevabas sonotone", "¿se ha enamorado alguna vez? no, yo siempre he sido camarero" o "si alguna vez aparece la original, ha de considerarse la copia".

Un beso y otro día os cuento más. mjo

Nota: ¿Y la mosca en el frigorífico?

miércoles, 25 de junio de 2014

Ayer Millás y hoy Maruja Torres.


Bidebarrieta Kulturgunea (o lo que es lo mismo, la Biblioteca de Bidebarrieta) organizan de vez en cuando encuentros literarios. Hace poco acudimos a ver a A. Gavalda, ayer a Juan José Millás y hoy esta tarde (a las 19:30) estará Maruja Torres. Se presenta su libro Diez veces siete. Una chica de barrio nunca se rinde. La entrevistadora: Almudena Cacho.

Yo anoto aquí y cada cual luego, que decida.

Un beso corto. mjo

Picnic.


No hacía falta. No era necesario. No lo esperaba. No lo imaginaba. Y ahora ... ¿qué hago yo?

Fue un regalo el día. Estábamos nerviosas, claro. Era un día importante. Un día que no se repetiría. Pero todo fue tranquilo. No levantamos la voz. No hicimos las cosas con prisa. Todo lo hicimos despacio, disfrutándolo y saboreándolo. Fijándolo en el recuerdo para hablar de ello cuando pase el tiempo. 

Y momentos así no requieren nada a cambio. Ellos mismos son un regalo.

Como con palabras no se quedaba tranquila, tuvo que volverse loca buscando una sorpresa, y dió con ella. Ahora tengo una cesta (mejor, una maleta) para irme de picnic a algún sitio bonito. Tiene servilletas y copas y una tela de cuadros y un montón de cosas. Y es bonita y me hace ilusión. Pero no hacía falta. Ahora solo espero romperla a base de excursiones con tu familia y la mía. ¿Me lo prometes?

Un beso grande y agradecido. mjo

martes, 24 de junio de 2014

Benditas vacaciones de verano.


Es estupendo cuando la felicidad es una bañera con mucha agua, un montón de espuma, un barco pirata y todos los play mobil (armas incluidas) de las últimas navidades. 

Volvió de la fogata sucio, cansado y bastante chamuscado. (Es lo que tienen las hogueras de barrio, que te dejan jugar con el fuego.) No ofreció resistencia. Había sueño. Y es que es lo que tienen las vacaciones, que agotan al más inagotable, aunque diga que no. Él siempre quiere más pero los ojos rojos y el morrete sucio le delatan. De vez en cuando hay que descansar. 

Tras el baño hay que hacer deberes (estas profesoras están ...) y después a jugar. ¡Qué la vida se nos va!. 

Le pedí un deseo a los troncos ardiendo, que este verano nos veamos más.

Un beso de San Juan. mjo

Con cita de Einstein.


"La probabilidad estadística de que una analfabeta de Soweto de la década de 1960 sobreviva y se encuentre un día subida a un camión de reparto de patatas en compañía del rey y el primer ministro suecos es de una entre cuarenta y cinco billones setecientos sesenta y seis millones doscientos doce mil ochocientos diez. 

Eso según los cálculos de la susodicha analfabeta."

La analfabeta que era un genio de los números. Jonas Jonasson.

Sí, te suena, es el de El abuelo que saltó por la ventana y se largó. El guaperas de la Nasa se lo estaba leyendo. ¿Ya habrá terminado? Yo lo tengo en casa, pero ... no me toca.

Un beso de merienda. mjo

lunes, 23 de junio de 2014

Lo que se da, no se quita.


Hoy, vísperas de San Juan, cumple años una amiga mía muy guapa. Aquí van unos fragmentos literarios para sacarle alguna sonrisa.

"¡Quiere vengarse! ¡Quiere asesinarme! ¡Además de disoluto, sádico y sanguinario! ¡Socorroo!" (De parte del fan de Mortadelo y Filemón. Ya sabes.)

"¡Taxi! ¡Sigua a ese coche!" (Te juro que un día lo hacemos.)

"Yo, soy un truhán, soy un señor, amo la vida y amo el amor." (Esto también lo tenemos pendiente.)

Y por supuesto, no lo hemos olvidado, de debemos un Thriller a lo M. Jackson.

Un beso grande, y que cumplas muchos más, santa, santa. mjo

domingo, 22 de junio de 2014

Bajo la lluvia.


Hay ocasiones en las que me gustaría llevar la cámara conmigo. Ésa, sí, la de hacer fotos. Pero soy demasiado vaga. Me gusta llevar ligero el bolso cuando salgo a divertirme, por si hay que salir corriendo. Nunca se sabe. Y llevo siempre lo justo, (llaves, pañuelo) Pero ayer, ¡qué lástima!.

El caso es que me enamoré otra vez. Fue un momento mágico, irrepetible. De esos que no se olvidan. Tocaba la banda de los portugueses, en el parque, bajo un calor bochornoso y una luz blanca que anunciaba agua a jarrones. Y de pronto una, otra y muchas más. Gotas de agua que caían sin intención de parar. Y él, un chico guapo con camiseta azul y gafas de pasta, se acercó con un paraguas de chica  a tapar al batería, (mientras una servidora tapaba a la ayudante y a un chico de la banda que llevaba cámara de vídeo.) Yo no me mojé mucho, mi paraguas era de esos grandes, negros, recios, ... él se caló hasta los huesos mientras bailaba y sonreía. Después otro chico se acercó a taparle a él y se completó la estampa. La música siguió sonando.

Es lo que tiene Haizetara, que siempre te deja imágenes en el recuerdo difíciles de olvidar.

Un beso de la mujer del chico de las gafas de pasta. mjo

sábado, 21 de junio de 2014

Ya empieza otra vez.


¡Cachis en la porra! Toda la semana bajando la persiana a las diez de la noche para ocultar esos anocheceres aún de luz y con sol a los ojos de un niño que todavía tenía que ir a la escuela, para ahora (metidos ya en vacaciones) ... tener que coger el paraguas, la chaqueta o el chubasquero y no poder cenar en el parque mientras tocan las bandas bajo un cielo tormentoso. Injusto. Muy injusto. 

Ayer cayó agua hasta inundar mis zapatos nuevos y hoy, a estas horas, apuntan truenos (los rayos no los veo) y gotas gordas como huevos fritos que se estampan en los cristales para desasosiego mio.

Otra tarde siguiendo la música para acabar en carpas y soportales. Y menos mal que los hay. Menos mal.

Esta mañana lucia el sol y los franceses nos han hecho cruzar hasta por donde estaba prohibido. Ha sido muy divertido.

Ahora a descansar y en un ratito corto, otra vez a la calle, que es Haizetara.

Un beso de infusión de menta. mjo

viernes, 20 de junio de 2014

Primero los libros, ...


 ... y ahora las fotografías. Algunas no. Mis favoritas se quedan. Pero el resto ... las doy, las regalo, las reparto. Soy como un Santa Claus en primavera. Regalo imágenes del pasado. 20 ó 25 años. Instantáneas tomadas en fiestas a personas que no conocía y ahora sí conozco. De todo un poco, cabezudos, imitaciones musicales, cuadrillas, políticos, camareros por un día, bailes, tonterías ... Hoy le quiero dar a un amigo una sacada en 1993, en la fiesta para jóvenes voluntarias en el cross. Casi nada ha llovido desde entonces. Casi cuatro gotas.  Y es que no me pertenecen, no son mías. Son sus vidas, su pasado. 

Y esto lo tengo claro, cuanto más tiempo pasa, más ilusión te hace ver una fotografía. 

Me voy, que tengo que darle a J. una en la que aparece un otorrino (que aún no lo era) que me atendió (con mucho cuidado) hace años en urgencias, y a un profesor de txistu, al que veo imitando a Eugenio, y a ... tengo muchas. Muchas.

Un beso de archivo. mjo

Nota: ¿Ya tienes tu programa de Haizetara?

jueves, 19 de junio de 2014

¿Despedida y cierre?


Jueves. Todo el día. Digan lo que digan, no hagas caso, es jueves, haya partido decisivo o coronación televisiva. Es jueves y nos juntamos. Es día de rincón. La pasada semana no pude veros (con eso del coro del niño de esta servidora) y ya os echo de menos. Las que estuvimos, tenemos que hablaros de A. Gavalda, de la próxima cita en Bidebarrieta con Juan José Millás, de las Bandas (¡Qué ya llegan!) Por fin es otra vez Haizetara. De los planes para el verano, de las nietas, de los nietos, ... de todo un poco. Como cada jueves. Claro.

Llevo unos libros, y un artículo, y unas propuestas.

Me voy a desayunar. Zumo de limón, una fruta, un té, pan tostado y algo para untar. Empieza el día ... (Si te sabes la frase, es que a ti también te gustaba la publicidad).

Un beso madrugador. mjo

miércoles, 18 de junio de 2014

Se agradece, señora.


Es flaco, patizambo, tiene el pelo largo, rizado y lleva coleta. Es alto (creo) de piel morena y ojos claros. Simpático y buena gente. Y lleva toda la semana aconsejando a toda persona (que ignorando las señales de prohibición excepto a garajes) pretende aparcar en nuestra calle. Algunas (personas) se revelan, algunas se van con multa, otras rectifican y otras aceleran la marcha. De todo hay en la viña del creador. El caso es que hay está él, inquebrantable al desaliento. Con su mejor sonrisa. Con media hora para comerse un bokata y con unas obras (en la otra punta de la calle) que no acaban nunca nunca. Le ha tocado la china. Le ha tocado la esquina.

Ayer le ofrecí una manzana. Se agradece, señora. -me dijo con una sonrisa. 

Se agradece, señor. Aunque ayer no lo dijera ni muy alto ni más veces, se agredece. Me voy a gastar esos euros plastificados en cosas bonitas y divertidas. Muchas gracias, de verdad. 

Un beso de hoy veo a mis amigas. mjo

martes, 17 de junio de 2014

Juan José Millás.


K. me ha pedido que vaya a verle. Y a mí me gustaría ir a verle. Estará en Bidebarrieta, el día 24 de junio (martes) a las 19:30. Y presentará su último libro La mujer loca.

Delante de mí tengo El mundo.

"Hace años escribí un reportaje sobre una maníaco-depresiva, una bipolar, que vivía en Madrid. A medida que me enumeraba sus síntomas, yo me acordaba de mi madre. Ese paso de la euforia a la depresión, del cielo al infierno, esa caída... Yo soy, creo, un podo maníaco-depresivo, aunque procuro no exteriorizar las alegría excesivas ni las aflicciones exageradas. Tanto unas como otras se dan en un registro más mental que físico. Atravieso épocas de grandes ensoñaciones, donde me imagino llevando a cabo extrañas conquistas, y por instantes de gran abatimiento, de desánimo, que me ponen los pies en el suelo."

Juan José Millás.

Un beso de martes con técnico de lavavajillas. mjo

Nota: La venganza la dejo para mañana. Tiembla moletero, tiembla.