A Reme le divierten sus palabras confusas y su aspecto de dolor de estómago, se conmueve con la soledad de sus ojos escurridizos como trapos, y piensa que en otro mundo y en otro tiempo podrían haber sido amigos o amantes, pero no amantes de escalera fortuita sino viejos amantes que duermen juntos con reposo y a veces van al cine o al teatro, sin ligaduras ni estrategias de engaño.
Los libros repentinos
Pablo Gutiérrez
Irá al rincón este libro el jueves. Y yo con él.
Un beso de ayer fui al cine club, ya te contaré. mjo

No hay comentarios:
Publicar un comentario