viernes, 23 de enero de 2026

Trece y yo, catorce

 

Lo primero ha sido cambiar el sofá por una flor amarilla. Si no lo entiendes te lo explico otro día. Hay, y habrá, más cambios. Todos para bien. Todos buscando mayor felicidad. 

La hora, hemos cambiado la hora. Empezamos a las 18h. Mucho mejor, ¿verdad? Todas de acuerdo. Eso sí, se ruega puntualidad. (Se ruega = se pide/ se espera/ se supone/ ...) No vamos tarde al cine, ni al teatro, ni a un concierto, tampoco a una cita médica, o al curso de pilates, o a cortarnos el pelo, pues lo mismo con el rincón. Gracias. Será estupendo.

Luego sigo con los cambios, que son varios. Y no me mires con esos ojos. Que los cambios ... son buenos. 

Un beso a las 13 chicas de ayer. mjo  

2 comentarios:

Anónimo dijo...

" No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo." dijo un famoso Albert Einsten.
Pues éso: Si no te gusta, cámbialo.
Besitos.

marieta soul dijo...

Y a mí me gustan mucho los cambios. muak