Quiero que me devuelvan los días que no he vivido (perdido, dejado pasar, ... llámalo como quieras) por mi frágil salud desde que tengo memoria. Anginas, fiebres, infecciones, gripes, operaciones, ... Quiero, en horas libres de impuestos, la devolución de las horas dedicadas a soportar estas pequeñas calamidades y muchas otras. Soles me he perdido, amaneceres y atardeceres, brisas, risas, paseos y juegos. Nunca aprendí matemáticas ni el Credo. Siempre estaba enferma. Por lo segundo no importa, lo primero sí, que aún ando coja de entendimiento y cálculo. Y las alergias. Otra batalla. Y los insomnios, seguidos de días de dormir doce horas, ... tengo tantas horas no vividas, que luego, cuando ya puede vivirlas, me desboco como un potro loco, asustado e ingobernable.
Si me ves en un par de días, y notas en mí una necesidad de vida, entiende que tengo que devorar los momentos de letargo de este fin de semana. Es como un "aprovecha ahora que puedes, aprovecha." Solo eso.
Un beso a las personas que me conocen y dan fe de esto. mjo
Nota: Eso de "lo que no te mata, te hace más fuerte" me está haciendo casi invencible.

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