"Y haciendo uso de esa indescriptible seguridad con la que sólo los ingleses pueden concluir una conversación, definitivamente pero sin brusquedad, se puso de pie y me ofreció la mano. Mediante su intervención había regresado la calma, y todos le agradecimos en silencio por haber hecho que, unos instantes atrás adversarios, ahora nos saludáramos con relativa cortesía y la atmósfera peligrosamente tensa se distendiera tras unas pocas palabras dichas ligeramente y en broma."
Veinticuatro horas de la vida de una mujer
Stefan Zweig
Un librito de 123 páginas.
El guapo estudia inglés. Yo italiano.
Un beso de lecciones diarias y libros compartidos. mjo

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