domingo, 25 de noviembre de 2018

Paren


Paren todos los relojes, que no se mueva el aire que respiras, que la noche suavice los sonidos de la calle y silencie los de la estancia. Paren las campanas, los minutos, las gaviotas. Que no se oiga la brisa, ni el eco, ni la voz de la vecina. Que la música descanse, que los diarios muden titulares, que se apaguen todas las risas, los cantos, los llantos. Paren los trenes, los buques, las estrellas fugaces. Que no se escuchen los truenos de una tormenta pasada ni los golpes de futuras batallas. Que no se muevan ventanas, ni cortinas, ni alcobas, ni sombras. Que paren los pensamientos y los susurros, que la vida calle, que solo se sienta el silencio.

Que paren todos los relojes. Estoy leyendo. Y me gusta el libro.

Un beso nocturno. mjo

sábado, 24 de noviembre de 2018

Suavidad


En la 33 me levanto. En la 45 lo dejo. En la 72 cierro el libro y me voy a desayunar. Lo prometo. Así desde antes del amanecer hasta las diez de la mañana. Despertarse un sábado y quedarse en la cama a leer con la calidez de las sábanas blancas y la luz del día entrando por la ventana. ¿Puede haber placer igual? Y la brisa italiana se cuela hasta mi cara, y veo la casona y los cuerpos en la piscina del jardín, el balcón, los libros, las vías de la estación abandonada. Y me olvido de las tareas, de la lista de la compra, del horario y de las prisas hasta mañana. No, mañana es domingo, hasta el lunes, por favor. Y me derrito pensando en la posibilidad de terminar el desayuno y agarrar de nuevo el libro y dejarme llevar. ¿Será posible? No. Hoy toca Jokoan. Tremenda realidad. Yo quiero vivir en el mundo de los sueños y las historias. Aunque sea solo por un par de horas más.

Un beso de ojalá. mjo

viernes, 23 de noviembre de 2018

Oliver y Elio


Resultado de imagen de llamame por tu nombre"Puede que todo comenzase precisamente allí y en aquel instante: la camisa, las mangas remangadas, los pulpejos redondeados de su talón que se escapan de las alpargatas desgastadas, ansiosos por probar la cálida gravilla del camino que lleva a nuestra casa y preguntando con cada zancada por dónde se va a la playa."

El libro es Llámame por tu nombre, el autor: André Aciman.

Bastaron 2 páginas para saber que él sería el elegido. Alejandrino tenía que ser.

Un beso de viernes y cita con sombrerera. mjo

jueves, 22 de noviembre de 2018

Gajes del oficios


Seguro que a ti también te ha pasado. Es normal. Yo lo entiendo. Bueno, no sé si lo entiendo. ¿Van a comisión? ¿Realmente les preocupa que bajen las ventas? ¿Temen represalias de los altos mandos que interpreten devolución por una mala gestión llevada a cabo?

Cuando vas a comprar (y me refiero a esas grandes franquicias comerciales que cambian su ropa dos veces por semana) todo son sonrisas y amables caras. Cuando vas arrepentida tras una compra que no debiste haber realizado, ya la sonrisa es más escueta y la cara más preocupada. Pobres. Igual esta manía que tenemos de comprar y luego dudar les da mucho trabajo y pocas satisfacciones. Puede ser. Aunque yo creo que su salario es el mismo, las mismas horas de curro y el mismo aguinaldo, si es que hay aguinaldo. Por lo tanto, ¿a qué vienen esas caras largas y esos morros arrugados? Si en la parte trasera aparece bien clarito: plazo de devolución un mes a partir de la fecha de compra. Pues nada. A aguantarse toca. Y es que en un mes con la etiqueta puesta hay mucho tiempo para la vuelta atrás. Que si no sé si me lo voy a poner, que si no sé si me queda todo lo bien que me tiene que quedar, que si era muy caro, que si ya tengo uno parecido y mira qué tonta, no me he dado cuenta. Excusas mil. El caso es que podemos ejercer nuestro derecho al "aquí te dejo esto, dame mis chines" por ley, por norma y porque esas tiendas grandes así te lo permiten. Antes era: lleva, lleva y ya me lo pagarás. Al día siguiente ya lo habías pagado y estrenado. Los tiempos cambian.

Un beso de comprona por trabajo. mjo

Nota: Y si no lo devuelves, siempre puedes hacer lo que hace una amiga mía: regalármelo.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

The offis


Ayer me tocó de reportera. Fue una entrevista chula. De ésas que ya sabes que te lo vas a pasar bien aunque no quieras. Y yo sí quería. El grupo, The offis, ha sido el ganador de este año en Kine Rally. Han participado en las cuatro ediciones. Lo sé, porque yo estaba allí. He participado de público, de jurado y de premiadora. Y si no había otro remedio también hablaba al micro, hacía de fotera, o lo que fuera. No se me caen los anillos porque no llevo, y si los llevara, ... lo mismo, no tocaban el suelo.

Decía, que me lo pase pipa con estos cinco chicos y esta chica que se divierten haciendo cortos y participando en lo que se tercie. Conocer gente joven con ganas de pasarlo bien, haciendo cosas no peligrosas y respetando siempre la opinión de los demás, es un lujete hoy en día. Me estoy poniendo abuela cebolleta, ¿verdad? Pues no era esa mi intención. 

Cada año nos hemos reído con sus gags, con su manera de hacer chapucera aunque sea bien hecha y en serio, con sus guiños al mundo que nos rodea y sus caras serias para decir tonterías cada minuto y medio. Son buena gente. Estudiantes, educados, y sin abuela. Los sublimes decía uno del grupo, el que pone gesto de joker cada vez  que le sacas una foto, deberíamos llamarnos Los sublimes. De aquí a la fama..., pensaba yo, no hay nada.

Se merecen lo mejor. Y espero poder verlo. 

Un beso a La liga de la Injusticia. mjo

martes, 20 de noviembre de 2018

La cabra tira al monte


Pretendía yo subirme el ánimo en este lluvioso y frío día de otoño a base de reguetón y música alegre cual noche de juerga loca y desenfreno irresponsable. Tres canciones ha durado mi hazaña. Ni un estribillo más. Y es que cuando una se pone así como recogida y silenciosa no hay disco de los 80 que valga, y menos aún si has nacido en los 70 y la década de Mecano te tocó flaca y descolocada. Que lo mío no es el chumba chumba, que yo soy más de transcendentalismos y apocalipsis varias. Que si me levanto con día raro, mejor será que agarre los aparejos y me ponga a trabajar. Mejor también que me olvide de citas y reuniones, que mejor lo dejamos para otro día. Y de la misma, ante la imposibilidad de saltar cual liebre por la pradera, me pongo con la Mercedes Sosa o Lhasa o Cohen o músicas de ésas que de puro importantes no caben en la partitura tradicional y reglamentaria. Y ahí sí, disfruto como niña en cacharrería, cantando y pintando al son de mis inolvidables clásicos otoñales. 

Y es que ya lo dice el listo de la familia: Si te encuentras mal, trabaja. Al día siguiente te encontrarás mejor y encima habrás adelantado faena. Y yo añado: si lo haces con música de la buena, mejor.

Un beso de pinturera y cacharrera. mjo 

domingo, 18 de noviembre de 2018

Amigas al sol


Imprevisible como la primavera y bien recibida como un rayo de sol. Ella. La que a veces llama y luego pregunta: ¿Por dónde andáis? Regalos, paseo y una pequeña charla. El lunes más, por decreto foral. No puede ser que pasemos tanto tiempo sin saber nada la una de la otra. Pondremos remedio. Sí, sí, este lunes mismo. Será que pasan los años, me hago mayor, y añoro a esas personas a las que aprecio y no veo tanto como yo quisiera, y me alegra una llamada, un encuentro, una cita pequeña. Me olvido del plan, de la agenda, del horario, y me lanzo a la aventura de buscar un banco al sol que no nos dé justo en la cara. A ti te molesta, y a mi me provoca pecas. Entre repartidores de periódicos y balances interrumpidos, aparece la atleta del grupo y se une a nuestra cita improvisada. Qué bonita es la vida cuando no se pone fea. Y qué fácil parece todo cuando una amiga te llama, por sorpresa, en una luminosa mañana.  

Un beso a la chica que hace pasteles de zanahoria. mjo

viernes, 16 de noviembre de 2018

El próximo libro



Resultado de imagen de el dolor de los demás 
"En la Nochebuena de 1995, el mejor amigo de Miguel Ángel Hernández asesinó a su hermana y se quitó la vida saltando por un barranco. Ocurrió en un pequeño caserío de la huerta de Murcia. Nadie supo nunca el porqué. La investigación se cerró y el crimen quedó para siempre en el olvido. Veinte años después, cuando las heridas parecen haber dejado de sangrar y el duelo se ha consumado, el escritor decide regresar a la huerta y, metiéndose en la piel de un detective, intenta reconstruir aquella noche trágica que marcó el fin de su adolescencia."

El dolor de los demás
de Miguel Ángel Hernández

Me lo recomendó él. Ayer mismo. En la Biblioteca. Me sumo a la lista de espera. 

Un beso de viernes y tibio sol. mjo

miércoles, 14 de noviembre de 2018

No hay canciones


Ni versos, ni frases, ni rezos, ni flores. Nada consuela el llanto. Nada le pone freno. 

Si los ángeles no tienen sexo, ¿por que razón han de tener una pronta muerte? Demasiado niña, pienso. Demasiado inocente

Un beso a su sonrisa siempre. mjo
Nota: Nos criamos juntos, bicicletas y escalera. No sabes cómo lo siento.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Así empieza


     "Ojalá pudiera medirse el dolor humano con números claros y no con palabras inciertas. Ojalá hubiera forma de saber cuánto hemos sufrido, y que el dolor tuviera materia y medición. Todo hombre acaba un día u otro enfrentándose a la ingravidez de su paso por el mundo. Hay seres humanos que pueden soportarlo, yo nunca lo soportaré. 
Nunca lo soporté."

Manuel Vilas. El libro: Ordesa 

"Son dos verdades distintas, pero las dos son verdades: la del libro y la de la vida. Y juntas fundan una mentira." 

Un beso a la chica de la meditación. mjo

martes, 6 de noviembre de 2018

Como hoja seca


No sé por qué te quiero
Será que tengo alma de bolero
Tú siempre buscas lo que no tengo
Te busco en todos y no te encuentro
Digo tu nombre cuando no debo

No sé por qué te quiero
Si voy a tientas tú vas sin freno
Te me apareces en los espejos
Como una sombra de cuerpo entero
Yo me pellizco y no me lo creo

Si no me hicieran falta tus besos
Me tratarías mejor que a un perro
Piensa que es libre porque anda suelto
Mientras arrastras la soga al cuello

Querer como te quiero
No va a caber en ningún bolero
Te me desbordas dentro del pecho

Querer como te quiero
No tiene nombre ni documentos
No tiene madre no tiene precio
Soy hoja seca que arrastra el tiempo
Medio feliz en medio del cielo

Un beso de cuentas después de comer. mjo

Nota: Se han colado en la banda sonora de la tarde Ana Belén y Víctor Manuel.

lunes, 29 de octubre de 2018

Se adelantó


En algún lugar de este blog podrás leer que, aventurera bruja meteoróloga como soy, predije yo que el mal tiempo no llegaría hasta la festividad de Todos los Santos. Por unos días me equivoqué. A la vuelta de la esquina se encuentra la mencionada jornada de flores, añoranzas y cementerios y desde el viernes pasado, la lluvia, el frío y el viento azotan mis pobres plantas e inundan mi limonero. Era de esperar, el verano largo tenía que acabar tarde o temprano. Y ahora, a todo correr, sacamos ropas del armario que ignorábamos con desaire. Malvadas que somos. Muy malvadas. 

Plumíferos, gorros, guantes, chalecos, ... todo sirve. Hay que buscar abrigo en las capas exteriores y por dentro, a rellenar de infusiones, emociones bonitas y pensamientos gratos, que el invierno aún no ha llegado (seguimos en otoño ¿no?) y en algunos lados parecemos esquimales. 

Un beso de lunes y relojes despistados. mjo

viernes, 26 de octubre de 2018

Inusual, dicen.


Resultado de imagen de europa libro"La casa de la calle Sylverter es húmeda y marrón. No hay nada en ella que pueda llamar decorativo. No hay nada superfluo, gratuito, de más. En cambio, hay muchas cosas de menos. No hay papel en las paredes, por ejemplo, no hay lavadora, no hay lámparas cubriendo las bombillas, no hay calefacción. Heda lava a mano los pantalones de su hermano, la ropa interior de su madre y la de ella, las camisas de papá. Luego sube a tender a la azotea, donde ondean las coladas de los otros habitantes de la casa, expatriados como ellos."

Cristina Cerrada. Europa

Hay lectura almibarada y lectura cruda. Adivina.

Un beso de abrigo y fuego bajo. mjo

A veces sargento


Sale casi de noche, con su escayola en cabestrillo y unos andares de chico grande que no le caben en el bolsillo. Mira atrás para echarme un saludo (igual que hacía yo con mi madre siempre antes de doblar la esquina) y cruza la carretera sin prisas, torciendo su trayectoria hacía la cartelera de cine. Así, todos los días. En la esquina del juzgado, se reune con otros chicos grandes y después desaparecen de mi vista. Hasta hace muy poquito, el paseo hasta Larrea, me lo hacía yo hasta cuatro veces al día. Todo cambia. Y cambia de un día para otro. 

Es movido, travieso y despistado, pero bueno (de bondadoso)... como no está escrito. Tiene menos de lo que se merece, eso fijo. Y las horas del día no me dan para quererle más o ayudarle mejor. Hago solo lo que puedo. Ojalá pudiera hacer más.

A veces soy un hada madrina, y a veces soy el peor sargento. Lo siento. Ya me gustaría ser solo Campanilla y tú mi Peter Pan, pero existe el despertador, los exámenes y la globalización. 

Un beso de calorcito. mjo

Nota: Te prometo un fin de semana familiar, casero, lleno de juegos, dibujos, cine y trozos de queso. Por mi honor. 

miércoles, 24 de octubre de 2018

La fiesta de las golondrinas


Resultado de imagen de el alfabeto de los pájaros"Cuando la madre se sentaba junto a Nix por la noche, de su boca salían pájaros. Sus palabras, livianas y palpitantes, se unían en bandadas y volaban hacia la felicidad. Las historias que contaba convertían en luz las tinieblas, ahuyentaban los fantasmas, resucitaban lenguas secretas. Eran mágicas, pero también eran muy frágiles."

El alfabeto de los pájaros de Nuria Barrios

Las puertas siguen abiertas, no existe ya el cajón de los cuentos,... pero yo aún conservo alguno de aquellos. 

Un beso repleto de infancia. mjo

martes, 23 de octubre de 2018

Almudena Grandes, premio Nacional de Narrativa


El ministerio de Cultura y Deporte ha galardonado a la escritora por su última obra, Los pacientes del doctor García.

Sinopsis: Tras la victoria de Franco, el doctor Guillermo García Medina sigue viviendo en Madrid bajo una identidad falsa. La documentación que lo libró del paredón fue un regalo de su mejor amigo, Manuel Arroyo Benítez, un diplomático republicano al que salvó la vida en 1937. Cree que nunca volverá a verlo, pero en septiembre de 1946, Manuel vuelve del exilio con una misión secreta y peligrosa. Pretende infiltrarse en una organización clandestina, la red de evasión de criminales de guerra y prófugos del Tercer Reich que dirige desde el barrio de Argüelles una mujer alemana y española, nazi y falangista, llamada Clara Stauffer. Mientras el doctor García se deja reclutar por él, el nombre de otro español se cruza en el destino de los dos amigos. Adrián Gallardo Ortega, que tuvo su momento de gloria como boxeador profesional antes de alistarse en la División Azul, para seguir luchando como voluntario de las SS y participar en la última defensa de Berlín, malvive en Alemania, ignorando que alguien pretende suplantar su identidad para huir a la Argentina de Perón.
 
Un beso de sueño atrasado. mjo