lunes, 27 de julio de 2020

Soy una miedosa


Lo que iba a ser un pequeño paseo se convirtió en una larga vuelta. La noche se acercaba mientras yo escuchaba a Sabina en canciones sobre amores, putas (perdón por el taco) y demás fauna ibérica. 19 día y 500 noches, para más señas. Las formas comenzaron a convertirse en siluetas y la luz de la minúscula luna no alcanzaba a iluminar más que una pequeña vela en el horizonte. Ay, madre, pensé. Ahora es cuando ... Y es que soy una caguetilla. Aceleré el paso, me agarré a los bolsillos de mi pantalón y miré el camino de frente. La última vez que me pasa esto. La última. Tengo que aprender a calcular los recorridos. Los pequeños sonidos de la noche son distintos a los del día, como la tabla sobre la que caminas, que cuanto más alta está, más vértigo te da. Siendo siempre tu equilibrio el mismo, y el mismo el grosor de la tabla. 

Llegué completamente de noche y con el pulso acelerado pero feliz. No hay nada como superar los miedos. Te da una estupenda sensación de superación. 

Un beso a las personas que caminan sin reloj. mjo

sábado, 25 de julio de 2020

Karmelo Jaio



Ismael tiene un secreto. Lleva dos años intentando escribir su próxima novela, pero no consigue producir más que borradores sin vida. A su desconcierto creativo se le suma el impacto sufrido tras escuchar la noticia de que han encontrado el cuerpo de una mujer en el monte cerca de su ciudad, Vitoria. Desde que sus hijas se han hecho mayores, cada vez que escucha alguna noticia similar siente una inquietante mezcla de culpa y miedo: culpa por ser hombre y miedo por lo que algún hombre pueda hacerles a sus hijas.

Su crisis se acentuará cuando se vea obligado a pasar todas las tardes con su padre, después de que su madre haya sufrido un accidente y no pueda cuidar de él. Las horas con su padre le llevarán a preguntarse sobre su relación con él y sobre la manera en la que ha aprendido a ser un hombre. Entretanto, Ismael descubrirá que su esposa, Jasone, también oculta algo, y cada uno jugará con su secreto en medio de una marejada emocional en la que los silencios, como casi siempre, hablarán más que las propias palabras.

Un libro de Karmelo Jaio, la autora de Las manos de mi madre

Un beso de hoy tocaba libro y no tontería. mjo

viernes, 24 de julio de 2020

Vikings


Ayer dos buenas amigas dudaron de mis capacidades mentales al saber qué tipo de películas, sagas y series bárbaras me estaba metiendo entre pecho y espalda. Y es que una tiene sus debilidades. La principal: me encanta ver algo de ficción con mis dos chicos al terminar el día.

Buscar consensos no siempre es fácil. A ellos les encantan las batallas, el espacio, los coches, los robos y los malos malotes. Y a mí me gusta el cine alternativo, cualquier película europea, o algo sazonado con una buena y creíble historia de amor que, a poder ser, termine fatal o muy fatal. 

Son dos, y yo solo una. Siempre me rindo, o siempre me ganan. Y ante la clara desventaja solo emito una breve condición: Que al menos salga un guapo. Paul Walker, Matt Damon, George Clooney, Teo James, ... no pido mucho. Mi criterio es variado en edad y en aspecto. Me conformo con poco. Que lo más guapo ya lo tengo yo en mi casa. ¿Me explico?

Aquí dejo una fotografía de lo que estamos viendo ahora, y dime si no merece la pena.

Vikings es una serie de drama histórico creada y escrita por Michael Hirst para el canal History. Filmada en Irlanda e inspirada en las sagas del vikingo Ragnar Lodbrok, uno de los héroes nórdicos legendarios más conocidos y notorio como el flagelo de Inglaterra y Francia.

Un beso a la chica del vestido verde salvio italiano. mjo

jueves, 23 de julio de 2020

Sigo


Decía yo que el uso de la mascarilla también tiene sus ventajas. Claro.

Veamos.

A todas nos pasa que un día tenemos mala cara o malos pelos. Ese día con ponerte la mascarilla más rara que tengas, solucionado. Nadie se va a fijar en tu cara. Solo en la tela. (Y si no tienes ninguna rara, y todas son mega bonitas y súper favorecedoras, a veces pasa, chica, ...) Entonces, ese día, solo prueba a ponértela un poco torcida. Es infalible, ya puedes tener un ojo morado o el pelo con enredones que nadie va a ver más que la línea inclinada de tu complemento de moda. No sabes los pelos que me gasto a las 7 de la mañana cuando salgo a caminar. Y hoy es el día que todo el mundo me dice, sin prestar atención a mis canas en punta, que estoy muy guapa. ¿Suerte que tengo? ... ¿o mascarilla?

Otra de las ventajas es el vapor de agua que generas y que limpia los poros de tu piel hasta decir basta. Nunca había tenido tan bien la piel. Y eso que los años pasan sin piedad. Carita de porcelana se me está poniendo, oye. Te lo juro por la seda valenciana de La Mona Lisa.

Y ¿qué me dices del magnetismo de la mirada? Algo tan poco valorado en los tiempos que corren. Te juro por el dios Odín de los Vikingos, que un día, en una playa asturiana, un guapo nórdico me tiró lo tejos bajando por una escalera. Yo le estaba dejando pasar por eso de la distancia y él debió entender que le esperaba. Entre su jovialidad y mi dificultad para los idiomas, no sé ... un lío, un lío. Decidí, entonces, añadir a mi atuendo una bonita visera roja de Subversive, para no causar más estragos. Como las famosas cuando van de incognito. ¿Sabes?

Un beso de otro día, ... más tonterías. mjo

miércoles, 22 de julio de 2020

A vueltas con la mascarilla


Creo que éste es un buen momento para dedicar unas justas palabras a ese pequeño complemento que se ha colado en nuestras vidas y que, estoy segura, nadie usa como indican las instrucciones.

(No mires para otro lado. Tú tampoco lo haces correctamente. A mí no me engañas.)

Es cierto, porque en eso coincidimos todas, que es un calorazo esto de la mascarilla en espacios públicos, que no favorece un pimiento y que las orejas, después de un buen rato, se resienten, aunque la lleves floja y medio caída. Al fin y al cabo, no estamos acostumbradas a llevar nada colgando de dichos salientes, excepto los pendientes, y algunas no usamos ni eso. Imagina. 

A veces te vistes monísima de la muerte, te pones la crema, te pintas los morros de rojo y luego, antes de salir de casa, te plantas esta tela con gomas que te tapa media cara y que justo justo, deja asomar tus pestañas por encima de la línea de visión. Yo, te juro, estoy perdiendo perspectiva, no oigo bien si la llevo puesta y en ocasiones .... veo pelusas. (sí, era un chiste malo relacionado con El sexto sentido. Tengo una amiga que no ha visto la película todavía. Un saludo desde aquí.)

Aun así, creo que también tiene sus ventajas. Aparte, claro, de las obviamente sanitarias. Pero, por no extenderme, lo voy a dejar para la próxima vez que escriba.  

Un beso de reflexiones de andar por casa. mjo

martes, 21 de julio de 2020

En racha


Caldera, vitro, lavadora, ... mi línea parece la central telefónica de técnicos y servicios y mi casa la boca de metro para gremios operativos de reparaciones y arreglos. Todos majísimos, todos muy simpáticos y educados. Y sobre todo (y es lo mejor del asunto) todos muy, pero que muy resolutivos. En un plis plas detectan la avería, hacen el necesario cambio y me piden la firma como si yo fuera una solista de éxito en plena campaña promocional de giras. Estoy encantada.

Acaba de salir por la puerta el chico de la lavadora. No ha estado en mi casa ni veinte minutos, pero me ha devuelto la paz del hogar al cambiar el chisme del cierre que era la cosa que no andaba bien. F04. Y no había manera. Y ya se sabe, sin otra cosa igual puedo pasar, pero sin mi querida lavadora (que también hace las veces de secadora en invierno) yo no soy persona. Ay, gracias a los técnicos por su profesión. Y a los seguros, por esas cláusulas tan monas que lo cubren todo. 

Un beso grande a ese chico guapo que ya estaba mirando presupuestos para una lavadora nueva. mjo

Nota: Hombre de poca fé.

lunes, 20 de julio de 2020

Mikel Santiago


En un pequeño pueblo del País Vasco, nadie tiene secretos para nadie. ¿O tal vez sí?

"En la primera escena, el protagonista despierta en una fábrica abandonada junto al cadáver de un hombre desconocido y una piedra con restos de sangre. Cuando huye, decide tratar de reconstruir él mismo los hechos. Sin embargo, tiene un problema: no recuerda apenas nada de lo ocurrido en las últimas cuarenta y ocho horas. Y lo poco que sí sabe es mejor no contárselo a nadie."

Todavía me acuerdo de la rapidez con la que leímos La última noche en Tremore Beach, y la duda sobre la pronunciación de dicho nombre. 

Un beso a las chicas que estudiaban inglés. mjo

Arburu


A tus atardeceres rojos
Se acostumbraron mis ojos
 
Como el recodo al camino. J. M. Serrat

Sonaba en mi cabeza esa canción mientra bajaba, y creí que no podía haber nada más bonito ni nada tan cierto como la naturaleza.

Ayer fue un día bonito, de ésos en los que ves el cielo claro y hay más flores que nunca en el camino.

Un beso de tomates verdes y queso asturiano bajo el acebo. mjo

domingo, 19 de julio de 2020

Tres


Primero fue Luis Sepúlveda, después Carlos Ruiz Zafón y ahora Juan Marsé.

Mejor no escribo nada. Tan solo una frase.

Sabemos que el olvido y la desmemoria forman parte de la estrategia del vivir. Juan Marsé

 
Olvidemos que ya no están y leamos sin prisa sus libros.

Un beso de domingo tranquilo. mjo

lunes, 13 de julio de 2020

Disculpen


Cerrado por ir monte.

Un beso de cabra. mjo

domingo, 12 de julio de 2020

Día de urnas


Como siempre, hay quien va a votar y hay quien va a votar ... y da la nota. Y no lo digo desde el punto de vista negativo, para nada. Ya sabes que yo creo que lo de hacer reír a las personas con las que convivimos debería ser obligatorio por decreto foral. O más. Lo digo, porque aquí el chico que susurraba a las vacas (y de eso, ya os hablaré otro día, lo prometo) y una servidora, yo misma, han ido hoy a votar bien temprano y con la mejor de sus intenciones y lo han hecho entre un orden y una seriedad que solo hemos tardado en destrozar unos dos segundos. 

Ataque de risa de primer orden ante la chorrostada de gel que ha salido por el dispensador endemoniado que no había quien se lo quitara de las manos. Frota que te frota, y el personal de control ahí, esperándonos. Y él y yo, que no sacábamos el sobre del bolsillo de mi chubasquero de estrellas y lunas por no mojar el sobre con tanto gel como teníamos encima. Si no fuera por graciosa la cosa, habría sido un puntito bochornosa.

Y el caso, es que no muy lejos de ahí, y aproximadamente a esa misma hora, mi querida amiga R. (la que corre entre los árboles) se encontraba ante un dispensador de gel tan generoso o más que el nuestro. Y en la confusión del frotarse las manos, ha sacado la Barik en lugar del DNI. Total, casi lo mismo. Creo que las personas de la mesa, después de tanta cara seria al otro lado de las mascarillas, se ha echado alguna que otra risa. ¡Bravo!

Y es que, no hay duda, tenemos estilo. Y no podemos pasar desapercibidas nunca. 

Un beso a las chicas que votan con los labios pintados y puesta la mascarilla. mjo

sábado, 11 de julio de 2020

A todas esas personas


...que han hecho posible continuar con el curso escolar

Quiero dedicar mi más sincero reconocimiento a todas esas personas que se dedican a la enseñanza, y que, ante la pandemia y la imposibilidad de acudir a las aulas, no se han rendido y han conseguido, desde sus hogares, que nuestras hijas e hijos, siguieran con sus actividades y sus estudios, logrando así, no perder clases y con ello conocimientos académicos. Además, y tan importante como lo anterior o más, han conseguido mantener esa rutina tan necesaria y aconsejable en esos días donde reinaba el aislamiento. Lo de ir a clase, aunque solo fuera de manera virtual, les otorgaba una continuidad, un horario y una serie de obligaciones que han mantenido sus mentes ocupadas y despiertas. No ha sido nada fácil, seguro, pero era necesario y es por ello que quiero dar las gracias desde aquí, a todas esas personas. 

Somos conscientes de que en muchos hogares, profesoras y profesores han tenido que ser a la vez, madres, padres y educadores. Doble tarea en un mismo espacio, donde además ejercían la psicología para entender, a través de llamadas, videollamadas o correos, cuál era la situación de cada alumna o alumno. Problemas de conexión, falta de equipos informáticos, o lo que es peor, contagios y dificultades económicas. Todo eso afecta siempre en una vida normal. Más en una situación de riesgo sanitario y confinamiento, con la inseguridad y los miedos que ello conlleva.

Todas las edades, y todas las necesidades se han cubierto con tesón, paciencia y cariño, y es que hay mucho de vocación en la carrera de la enseñanza y eso se nota siempre. Andereños y maixus han trabajado de sol a sol para preparar las materias, mantener el contacto, corregir y ayudar, … y todo eso no tiene precio. Y si lo tiene, es muy alto. 

Ahora les toca preparar un nuevo curso lleno de incertidumbres: clases presenciales, online, mixtas. Nadie lo sabe ahora, y posiblemente nadie lo sabrá hasta septiembre, es por ello que tendrán que anticipar todas las opciones para, en ese momento, poder seguir enseñando.

Gracias, de verdad, por no rendiros y enseñar a nuestras hijas e hijos a no rendirse. Posiblemente la lección más importante en nuestras vidas. 

Un beso de una amatxu que tampoco se rinde nunca. mjo 

viernes, 10 de julio de 2020

Plantas y ejercicio


Acabo de repartir mi dosis de mimos diarios en el balcón. Todos los días, a estas horas, salgo a regar la tierra de mis plantas por el plato (no por arriba, como hace mi guapa amiga R.) y miro las hojas, y quito las que están secas, o corto las que se ponen feas. Observo como crecen y se esparcen y me gustan, y ellas lo saben. Les digo lo bonitas que son y la suerte que tengo de tener unas plantas tan verdes, tan majas y tan formales. Son unas plantas estupendas.

La semana pasada llegó una nueva ¿o debería decir uno?

Se llama Lucas jr. Mejor si no haces la pregunta, porque la respuesta es bien larga y desata un montón de confusiones. Me guardo la historia. Solo diré que es verde como los ojos de su progenitor y que me la regaló una amiga con la que, un día de estos, me voy a dar un buen paseo. Estos últimos acontecimientos vividos nos han unido mucho. Hace falta poco en esta vida para apreciar a alguien. Que se preocupe por ti, y que acepte tu preocupación por ella. No hay más. Ni menos. 

Gracias por ese precioso cactus, gracias por las conversaciones y no lo olvides: calzado cómodo y ropa fresca. Objetivo: estar en forma. 

Un beso a la chica de las hamacas molonas. mjo

jueves, 9 de julio de 2020

Y no me lo podía creer


"Julio de 1956. El primer ministro belga Achille van Acker lo tiene todo organizado: ha tomado las medidas necesarias para que los ciudadanos disfruten de 12 semanas de asueto y ya tiene lista su casita del lago donde tiene planeado pasar unas idílicas vacaciones. Sin embargo, una inesperada amenaza se cierne sobre este plan impecable. Nada menos que una que puede hacer tambalearse los cimientos sobre los que descansan los pilares del Estado: la mismísima monarquía.

Según se rumorea en todo el país, desde las peluquerías a los despachos oficiales, el joven rey Balduino, tímido y soltero, mantiene un romance con su madrastra Lilian de Rethy. No hay ninguna certeza, pero sí preocupantes indicios. La situación se vuelve crítica cuando los dos sospechosos realizan un viaje a la Costa Azul. El ministro, para inmenso disgusto de su mujer, tendrá que posponer sus planes y organizar toda una misión de espionaje, enviando a Niza al mejor superagente secreto, el inefable Pierlot.

En principio, nada puede salir mal y, sin embargo, la misión se convierte en un puro disparate cuando, en el bien trazado plan de Pierlot para espiar a la real pareja, se cruza una aristocrática mujer, lamentablemente tan hermosa como intrigante."

¿Te acuerdas de Atticus? Mamen Sánchez ha vuelto. 
La novela: Costa Azul

Un beso de qué recuerdos del rincón. mjo

miércoles, 8 de julio de 2020

Merece la pena copiarlo aquí


Ennio Morricone falleció el pasado lunes a los 91 años, en una clínica romana, a consecuencia de una caída en la que se había roto el fémur. El funeral se llevó a cabo en forma privada, para cumplir «con el sentido de humildad que siempre ha inspirado los actos de su existencia».

El maestro escribió su propia necrológica que fue encontrada por los familiares. Un texto conmovedor y lleno de ternura, con una declaración de amor a su mujer, María. «Yo, Ennio Morricone, estoy muerto. Lo anuncio a todos los amigos que siempre han estado cerca de mí y también a aquellos que están un poco lejos, a los que saludo con gran afecto. Es imposible nombrarlos a todos. Solo hay una razón que me impulsa a saludar así a todos y a celebrar un funeral en forma privada: no quiero molestar», comenzó antes de nombrar a algunas de las personas más importantes de su vida y todos aquellos que le acompañaron en sus últimos años. «Un saludo pleno, intenso y profundo a mis hijos Marco, Alessandra, Andrea, Giovanni; mi nuera y mis nietos. Espero que comprendan cuánto los he amado. Por último, María (pero no la última). A ella le renuevo el extraordinario amor que nos mantuvo unidos y que lamento abandonar. A ella, la despedida más dolorosa».

No me digas que no es lo más ...

Un beso de qué bonito lo de no quiero molestar. mjo 

martes, 7 de julio de 2020

Cita con una escritora


Ayer estuve con ella, y me encanta estar con ella. Le hice un montón de preguntas. Y otro montón se quedaron en el aire porque se me olvidaron por el camino. Hablamos mucho. Y más podíamos haber hablado. Pero estaba cansada y yo tenía que volver a mis tareas. Nos dio para una infusión de flores, una charla amena y algunas fotografías necesarias para ilustrar la cita. 

Le tengo un cariño grande desde que ella era una niña. Le he visto crecer y siempre se lo recuerdo. No hay época de su vida en la que no haya pensado: qué chica tan buena chica. 

Con la excusa de su libro y mi entrevista, nos citamos a las 5, y hablamos de todo un poco para saber lo último de nuestras vidas. Como siempre, hay cosas que se cuentan y otras que se pestañean. Y como su mirada es clara y su sonrisa franca, siempre es estupendo estar, y conversar con ella. 

Hoy iré a comprar su libro. No puedo escribir mi nota, si primero no lo he leído. Sé lo que ella me contó, e intuyo lo que ella silenció. Sé leer entre líneas. Con algunas personas, al menos. Y con ella, creo que puedo. 

Hoy se iba a disfrutar de buenas vistas y mejor compañía. Descansa, escritora de historias. Nos vemos pronto.

Un beso a la chica que escribe, luego existe. mjo